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Confieso que fui anoréxica: las heroínas posmodernas

Podríamos construir un perfil de la paciente anoréxica-bulimia que se difunde en cierta tipo literatura y en los medios de comunicación:

    • Mujeres jóvenes, personajes públicos ( preferentemente del mundo de la moda), actrices, famosas…nivel social alto.
    • Han padecido anorexia y/o bulimia durante años y han superado la enfermedad.
    • Relatan los padecimientos sufridos y a veces recogen confesiones de otras ex-pacientes.

  • Publican el trabajo con el objetivo de que su sufrimiento sirva de ejemplo para que las jóvenes no sean “seducidas” por la enfermedad.
  • Dan por sentado que las causas de la anorexia y la bulimia son: la obsesión por adelgazar, el culto al cuerpo, el deseo de imitar a las tops- models, las tallas pequeñas de ropa.
  • Dan también por sentado que, sin conocimientos médicos, psicológicos ni psiquiátricos, “por sí misma” su obra puede representar un trabajo social preventivo.

sissySon también las jóvenes anónimas que divulgan los pormenores de su patología desde distintos medios de comunicación (particularmente la televisión). En algunos casos la presencia de los familiares y el abordaje folletinesco de la presentadora ha transformado la patología en una suerte de culebrón.

Es francamente llamativo este abordaje caricatural de una epidemia. No parecería muy sensato emprender una campaña preventiva de la droga explicando cuál es la manera más idónea de manipular las sustancias. Conscientemente o no, se está proporcionando los modelos a seguir para ser anoréxica o bulímica.

En ese contexto, para las jóvenes de nuestro tiempo “ser-anoréxica”, “ser bulímica” pareciera facilitar una búsqueda subjetiva: “¿quien soy?”

Y los modelos en boga responden: no seas anoréxica, no seas bulímica. Yo lo fui, pero lo he superado (¿!!?). Se suele decir que son patologías que ha impuesto la moda, ¿no será, más precisamente, que “están de moda?”.

Modelos, actrices, famosas de diversa procedencia no se avergüenzan en relatar pormenorizadamente sus sufrimientos: ¿no será que la anorexia y/o la bulimia conceden un cierto “plus” a quienes la padecen?, ¿un glamour especial, como otrora poseía la heroína romántica? ¿Cuáles son los efectos de estos discursos?

Sissi, emperatriz de Austria
Sissi, emperatriz de Austria
Fuente: vidasfamosas.com

Si la anorexia se ha convertido en un modelo a imitar por las propias pacientes, más aún si esas pautas provienen de un personaje que, por sí mismo, se ha transformado en un ideal: Kate Moss (modelo), Calista Flockhart (actriz), Nadia Comamaneci (gimnasta), Victoria de Suecia (princesa), y la lista podría extenderse largamente…

Creemos que la anorexia y/ o la bulimia no debieran de ser un modo de estar en el mundo otorgando a las personas que padecen la patología una entidad especial, un cliché o un cartel para estamparse en la frente como un estigma, una suerte de tatuaje, un elemento esencial de la identidad. No obstante y, desafortunadamente, la patología cumple esa función.

En definitiva, la anorexia y/o la bulimia no son eficaces como “rito de paso” fecundo que permita atravesar el umbral de niña a mujer. En esta suerte de estigmatización simplificadora de estas patologías, sirven efectivamente como coartada, como rito de paso falso de acceso a la feminidad.

Asimismo es altamente significativo el frecuente deslizamiento conceptual que tiene lugar en todo este proceso: una cuestión es la obsesión social alrededor del cuerpo y los regímenes de adelgazamiento y otra muy distinta los síntomas de la anorexia y la bulimia cuya complejidad es mucho mayor.

Desde este punto de vista el enfoque testimonial que los medios de comunicación han hecho de los trastornos alimentarios son muy útiles para promocionar la enfermedad y no para prevenirla.

Esta dinámica la anorexia y la bulimia se han así anexado a los ideales femeninos de la juventud-constante, a este fallido “rito de paso” para acceder a una edad adulta que parece inalcanzable.

Extraído de: L’anorèxia com a símptoma social (Susana Isoletta, 2003).

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